jueves, 11 de febrero de 2016

Ondas gravitacionales, rizos en la quinta dimensión

Quería compartir con ustedes este artículo sobre las ondas gravitacionales (su detección directa, anunciada hoy, ha sido uno de los grandes hitos científicos de los últimos años) que he escrito en la web de RTVE. Deseo también expresar mi agradecimiento a Samuel A. Pilar y Antonio Rincón Córcoles.

Aquí está la pieza principal escrita por Samuel, que charló con Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Ondas gravitacionales, rizos en la quinta dimensión

Este vídeo ilustrativo del gran físico y divulgador Brian Greene es magnífico:

viernes, 5 de febrero de 2016

Borja Bartolo (NNGG) ficha por House Water Watch Cooper

Apenas una semana después de ofrecerse como presidente de un Gobierno de consenso PP-Ciudadanos, el joven político de NNGG Borja Bartolomé Santesmases Huidobro ha anunciado su fichaje como consultor externo de la prestigiosa firma House Water Watch Cooper (HWWC). El empeño de formar Gobierno del socialista Pedro Sánchez ha inclinado a Santesmases, de 39 años de edad, a tirar la toalla y aceptar una oferta laboral del gigante mundial de la consultoría. Ésta parece haber valorado su perfil proactivo y cosmopolita, así como su amplio conocimiento de la política internacional: Santesmases es experto en Europa oriental, aunque su interés académico se extiende al mundo entero. "La escena internacional siempre ha sido siempre mi gran pasión, desde que de pequeño pedía para el Dormund y buscaba en los mapas Borussia, Fiorentina o Videoton", declaraba esta mañana en la Estación de Atocha de Madrid a un grupo de periodistas convocados por su novia Carolina, de casi 16 años, a través de Whatsapp.

El político popular ha obtenido de HWWC garantías de trabajar en un "entorno sano y heterobisexual", conforme a sus firmes creencias religiosas. "Esto era fundamental para mí. Insulta no solo a la Ética sino también a mi propia dignidad como persona humana el tener que escuchar comentarios indecentes de gais, lesbianas o queersementales mientras estás comiendo un cordero con tu novia en algún asador, antes de ir a una corrida de toros o después de una mañana de caza o de misa de una", señaló. "No tengo nada contra esas personas, pero que se sometan a tratamiento y no llamen matrimonio a lo suyo porque no lo es. Al igual que un polinomio no es la unión de dos manzanas, dos peras o dos aceitunas sino de dos ciudades (¡fijaos en el sufijo hebreo "poli"!). Por cierto, como me dijo el otro día mi abuelo Abundio en el pueblo, ¿a alguien se le ocurriría llamar arroba a algo que no sea una unidad de peso de 11 kilos y medio?".

Santesmases se despidió de la prensa con un inesperado chascarrillo: "Y para arrobas, las de Pablo Iglesias y Podemos: ¡¡Ah, robas!!, ¡¡Ah, robas!!...", dijo carcajeándose antes de partir hacia Valencia en el AVE para una cena de confraternización con compañeros del Partido Popular de la Comunidad Valenciana.

Según ha informado el gabinete de Comunicación de HWWC, Borja Bartolo trabajará para la consultora a tiempo parcial y conectado a Internet desde su domicilio, lo que le permitirá seguir desempeñando sus actividades políticas en las juventudes del partido. Su primer trabajo será un informe acerca del clima empresarial en Ucrania, publicado en octubre del año pasado por el Banco Mundial y que ya puede leerse en inglés on line. En HWWC confían en que Santesmases podrá también concluir antes del otoño un amplio estudio sobre Bielorrusia escrito y publicado en 2008 por el experto Nigel Roberts.

viernes, 29 de enero de 2016

Borja Bartolo (NNGG) se postula como presidente de un "Gobierno de concentración y consenso" entre PP y Ciudadanos

El miembro de NNGG Borja Bartolomé Santesmases Huidobro se ha postulado por sorpresa a la presidencia de un "Gobierno de concentración nacional y consenso entre Partido Popular y Ciudadanos". Así lo ha expresado esta mañana, micrófono en mano derecha, inclinado sobre la barandilla del balcón del PP en la calle Génova con su sobrina de dos años en el brazo izquierdo. El joven político de 39 años regresó a finales del año pasado a la disciplina del partido de Rajoy tras siete meses de paso por Ciudadanos. Sus desavenencias con Albert Rivera (a cuenta de su nombre) e Inés Arrimadas (de carácter más personal) determinaron su vuelta al PP, pero Santesmases ha asegurado no guardar rencor alguno. De hecho, ha afirmado ante los asombrados viandantes de la calle Génova que Arrimadas podría ser ministra adjunta sin cartera de su Gobierno.

Aunque la suma de PP y Ciudadanos en el Congreso se antoja insuficiente para formar Gobierno, el polémico Borja Bartolo ha dado por hecho que sus 163 diputados bastarían para investirle presidente si se excluyera del Parlamento a los 69 diputados de Podemos, los 9 de ERC, los 8 de DiL, los 6 del PNV, los 2 de IU y los 2 de Bildu . "No es de recibo que se sienten en nuestro templo de la democracia separatistas, proetarras ni gentes que llevan rastas o visten como camareros o estudiantes de Biología", ha argumentado. Sin embargo, no ha puesto pegas a la presencia en el Parlamento de los 90 diputados del PSOE y de la diputada de Coalición Canaria. "Ante todo, soy un demócrata. Como dijo el padre del neoliberalismo William Smith, aunque no estoy de acuerdo con lo que ellos dicen haré todo lo posible para que lo puedan decir. Por cierto, la diputada de las islas de Gran Canarias es toda una señora".

Dada su condición de experto en política internacional, Santesmases ha insinuado que podría compaginar la dirección del Ejecutivo con la cartera de Asuntos Exteriores. "Pondría firme a Putin, exigiéndole una retirada inmediata e incondicional de sus tropas en Bielorrusia [ya hizo algo parecido en 2013, exigiendo a Merkel la devolución de las Malvinas a Chile], que podría recuperar por fin su histórico nombre de Bielo", ha dicho. Asimismo, ha manifestado su firme intención de "romper definitivamente con la dictadura venezolana y fortalecer las relaciones con los Gobiernos amigos de Guatemala, Polonia, Arabia Saudí, Guinea Ecuatorial y China".

"Soy español, joven, creyente, sobradamente preparado y heterobisexual (o sea, me gustan las mujeres y punto). Además, ya he tenido una conversación telefónica con Donald Trump", ha dicho esta mañana en defensa de su candidatura. "Y tengo una deuda, no solo como político sino también como ciudadano, con el filósofo austro-húngaro Kantor y su concepto de la razón ética infinita". Mariano Rajoy y Albert Rivera no se han pronunciado aún al respecto, pero la oferta ya está sobre la mesa y parece contar con el apoyo del mundo empresarial y de algunos prelados como el cardenal Rouco Varela, además de con el visto bueno del catedrático constitucionalista Jaime de Sota Bamberg. De llegar a Moncloa, su novia de casi 16 años Carolina -actualmente en 5º de la ESO- podría ser la primera dama más joven de la historia de nuestra democracia.

viernes, 22 de enero de 2016

Multiverso continuo, Universo discreto... ¡y muerte personal inexistente!

Nuestro universo -como cualquier otro- es discreto o granular, mientras que el Multiverso o conjunto de todos los universos es continuo. Para ilustrarlo, el físico David Deutsch usa como símil un mazo de cartas. El mazo completo sería el Multiverso, dentro del cual estaría todo y fuera del cual no habría nada (al tratarse de un objeto autocontenido). Cada carta sería una serie de universos muy parecidos entre sí; un conjunto infinito, dado que en el pequeño grosor de cada una de ellas cabrían infinitos universos (correspondientes a secciones o rebanadas horizontales infinitesimalmente planas). A diferencia de una baraja convencional, el mazo multiversal estaría completamente lleno, sin solución de continuidad entre una carta y la siguiente, entre un universo y otro.

Esto explica por qué la función de onda cuántica es continua, pero no así los valores del espacio-tiempo y de las fuerzas físicas que se derivan de ella: éstos son discretos*, lo que hace que el universo que poblamos -cualquier universo- sea un objeto digital (un conjunto de bits o respuestas binarias del tipo 0-1, abierto-cerrado, sí/no) y, por tanto, computable (o sea, teóricamente programable y reproducible en un ordenador). Y también ofrece una razón de por qué ha sido imposible conciliar en la gravedad la teoría de la relatividad con la mecánica cuántica: la primera de ellas, como teoría clásica, trata el espacio-tiempo como un continuo.

Si hiciéramos un imposible viaje hacia lo más pequeño, llegaríamos a la escala de Planck (en torno a los 10 elevado a menos 35 metros y los 10 elevado a menos 44 segundos), por debajo de la cual desaparecen el espacio, el tiempo y las fuerzas físicas conocidas. Dicho de otra manera, no existe una distancia inferior a los 10 elevado a menos 35 metros ni un lapso de tiempo inferior a los 10 elevado a menos 44 segundos. Por debajo de ese umbral, el universo empezaría a pixelarse. Por el contrario, ese mismo viaje hacia lo diminuto en el mazo del Multiverso no tendría fin.

Si se confirma la hipótesis de la inflación cósmica, podrían estar creándose constantemente nuevos universos en una expansión sin fin. La dinámica de un universo depende solo de dos cosas: un estado inicial y unas leyes físicas que determinan su evolución a partir de aquél. Desconocemos la razón por la que en nuestro universo el estado inicial y las leyes son éstas y no otras (por ejemplo, ¿por qué los valores de la carga del electrón o de la constante gravitatoria son los que son?), pero la explicación puede ser tan simple como que existen todos los posibles estados iniciales y leyes: un accidente (una fluctuación cuántica aparentemente aleatoria) en la génesis de cada universo podría ser el determinante de ambos factores.

Lo cierto es que si se dispone de un tiempo infinito, todos los universos posibles acaban materializándose: es más, todos los universos posibles (este mismo en el que ahora estás leyendo este texto) acaban repitiéndose infinitas veces. Pero el Multiverso sería mucho más exuberante aún si incluimos los universos paralelos cuánticos, los que se alumbran cada vez que una partícula -o un agregado macroscópico de partículas como el que esto escribe- toma una senda de entre al menos dos posibles que se le presentan.

El también físico Brian Greene nos ofrece otro símil muy gráfico al respecto: una sucesión infinita de tableros de ajedrez en el que se están disputando partidas de manera ininterrumpida. En el escenario de este juego hay 64 escaques, un estado inicial y unas reglas que arrojan la suma mareante de 10 elevado a 18.900 posibles partidas. El alfil derecho blanco, por ejemplo, acabará estando en todas las posibles configuraciones del tablero -eso sí, siempre en una casilla blanca conforme a las reglas- en las que no haya sido comido.

Más de uno, si ha llegado hasta aquí, se estará preguntando: ¿A mí esto en qué me afecta? Pues mucho. Y ya no hablo de la satisfacción de acercarse algo a la comprensión de la realidad, muy gratificante para quien esté interesado en los más profundos enigmas de la existencia. ¿Si te digo que la muerte personal no existe (más que para los otros), ya que solo consiste en apagarse para volver a encenderse? ¿Si te digo que el estar aquí significa que todos somos parte necesaria del Multiverso? De un segmento del Multiverso relativamente ínfimo, pero gigantesco en términos absolutos (¡y tanto, por ser infinito!). En una parte de esos universos, Georg Cantor perdió el juicio -de hecho, sigue perdiéndolo- devanándose los sesos por las repercusiones metafísicas de su descubrimiento de que hay infinitos mayores que otros. Tú eres tan necesario -¡para nada contingente!- como ese alfil derecho blanco del ajedrez: la diferencia es que esa ficha se alumbra siempre que empieza una partida de ajedrez, mientras que tú -tu yo multiversal, una identidad/constelación de límites difusos- solo lo haces al cabo de miles de millones de años y en una pequeña parte de las partidas (universos) del Multiverso: desde luego, mucho más que en una sola vida como la que ahora estás recorriendo. ¿Por qué y para qué? Si me sigues, ya sabes que intuyo que se trata de un juego.

*Los valores de las fuerzas físicas son discretos con certeza. Sin embargo, el carácter discreto del espacio-tiempo es aún una hipótesis, sostenida por la teoría de la gravedad cuántica de bucles.

sábado, 9 de enero de 2016

Lección de Colonia: No todos los inmigrantes son buenos (¿y alguien esperaba que lo fueran?)

La última Nochevieja en Colonia sigue en el candelero: la policía alemana ya ha identificado a algunos de los cientos de salvajes que agredieron sexualmente -se incluyen dos casos de violaciones- a mujeres aprovechándose de las celebraciones callejeras de fin de año en esa ciudad. Aunque se llegó a decir que casi todos los atacantes eran sirios, lo cierto es que más de la mitad de los 31 energúmenos identificados son magrebíes (de Marruecos y Argelia) y solo cuatro proceden de Siria. De ellos, 18 habían solicitado asilo en suelo germano.

Estos sucesos han dado alas a xenófobos y racistas de toda Europa. Empezando por los de la propia Alemania, el país más generoso -junto a Suecia- con los migrantes sirios. El mensaje es: "Ya véis a quienes habéis dejado entrar, a estos musulmanes que quieren destruir desde dentro nuestros propios países". La otra cara de esta derecha y ultraderecha cerril y populista que sostiene que los inmigrantes vienen a robar, violar y ponernos bombas es una izquierda cándida y políticamente correcta que defenestra a cualquiera que ose afirmar, en un ejercicio del más puro sentido común, que entre tantos refugiados tiene que haber necesariamente ovejas negras.

Si ha llegado más de un millón de inmigrantes sirios a Alemania, lo normal (véase una sencilla "campana de Gauss") es que no menos de 20.000 sean psicópatas y no menos de 100.000 se correspondan con tipejos poco recomendables. Esto es lo que hay, lo anormal es que no fuese así: ellos son igual de humanos que nosotros, para bien y para mal. ¿Acaso es un disparate decir que en España hay como mínimo 900.000 psicópatas? ¿O que pululan al menos cinco millones de personas a las que no comprarías un coche usado ni confiarías el cuidado de tu hijo?... Es la condición humana. Por eso es estúpido creer que, por mucha educación y buenas políticas que se apliquen, algún día se erradicará por completo la violencia machista o la delincuencia en general.

Además del factor delincuencial, hay un claro componente cultural en el caso de Colonia. Tengamos en cuenta que buena parte de estos migrantes son hombres jóvenes que vienen de una zona del mundo con una gran represión sexual y en la que las mujeres siguen siendo consideradas seres inferiores, lo cual tiene que ver con una mayor observancia de la religión y la tradición. Es innegable que el mundo árabe y musulmán -aunque también Latinoamérica, la India y el África subsahariana- deja mucho que desear en el trato dispensado a las mujeres. No es menos verdad que Siria era antes de la guerra un país con un cierto desarrollo económico y social en el que las féminas tenían reconocida su igualdad legal, pero con toda seguridad los cuatro agresores sirios identificados en Colonia -recordemos de nuevo que la mayoría de sospechosos son norteafricanos- no formaban parte de la clase acomodada o media urbana en cuyo seno las mujeres podían sentirse relativamente libres sino más bien del lumpen suburbano (al igual que los chiquillajes marroquíes que andaban hasta hace unos años por Lavapiés atacando impunemente a todo el mundo) o del atrasado medio rural, los segmentos sociales más atados a la incultura, la tradición y los clérigos. Si eres un joven que ha mamado desde pequeño misoginia y represión, tienes ahora la suerte de vivir en una sociedad abierta -en la que ha calado la creencia de que los delincuentes son todos víctimas sociales, por lo que hay que ser benevolente con ellos- y eres un canalla (esto último es condición necesaria), no es de extrañar lo ocurrido en Colonia.

martes, 29 de diciembre de 2015

Borja Bartolo da un portazo a Ciudadanos y vuelve al PP

El paso de Borja Bartolo Santesmases Huidobro por Ciudadanos ha sido breve. Solo siete meses después de anunciar su marcha del PP para ingresar en el partido de Albert Rivera, el joven de 39 años ha anunciado su regreso a la formación política de Mariano Rajoy. Ya el día de Navidad, poco antes de asistir a misa de 10 acompañado de su novia de casi 16 años Carolina, Santesmases incendiaba las redes sociales con unas polémicas declaraciones: "Odín, Thor y Ra-Asmaninov no existen, ¡juas, juas, juas!". Carlos Floriano, uno de sus grandes valedores durante su etapa en el PP, volvió a salir sorprendentemente en su defensa: "Tiene más razón que un santo, al que le pique es porque ajos come". Y apenas cuatro días después, el joven Borja Bartolo ha convocado a la prensa para anunciar, acompañado del propio Floriano en una batida de caza en Ciudad Real, "mi retorno a la gran casa de la que nunca realmente salí, junto a Carlos, don Mariano y toda esta gente de bien".

Santesmases asegura que el principal motivo para dejar Ciudadanos tiene que ver con su líder, Albert Rivera. "No he logrado convencerle de que si es español tiene que llamarse Alberto, eso es algo que no se negocia y él no lo ha acabado de entender. Él sabrá el porqué de ese empeño suyo estúpido e inconstitucional". Pero ha ido más lejos del desacuerdo con Rivera: Inés Arrimadas también ha influido en su abandono del partido. "Ella se cerraba en banda a ir conmigo a ver alguna peli con unas palomitas y luego dar un paseo, tomar algún refresco -acaso una cervecita fresquita- y todo eso. Me parece muy insolidaria y me ha defraudado profundamente". Asimismo, Santesmases ha denunciado con rotundidad que ni Rivera ni Arrimadas van a misa. "Lo sé de muy buena tinta", añadió, "y, claro, eso explica algunas cosas". El joven político dijo haber informado al respecto al obispo de Córdoba, al de Castellón e incluso a Antonio María Rouco Varela, "para que actúen conforme sea menester". Borja Bartolo, experto en política internacional, terminó sus declaraciones a la prensa con una felicitación navideña a todos los españoles y el deseo de que "tras 500 años de ocupación, la península chilena de las Malvinas sea por fin devuelta por los alemanes al señor Álvaro Uribe".

martes, 22 de diciembre de 2015

¿Podemos con estos mimbres?

Los españoles se acercaron anteayer a sus colegios para votar en las elecciones generales. Bueno, mejor dicho, solo lo hizo un 73,2% del censo: más de un cuarto de la población con derecho a voto ni se dignó a ejercer su derecho (yo creo que si algún día se decidiera en referéndum el restablecimiento de la esclavitud, no menos del 20% de nuestro electorado seguiría sin molestarse en ir a votar, más preocupado acaso por lo último de Gran Hermano, Sálvame o Mujeres, Hombres y Viceversa). El dato de la abstención fue aún más vergonzante en lugares como Canarias: ¡casi un tercio! No es casual que en mi tierra natal haya una especial querencia por lo más infecto de la telebasura estatal, sin perjuicio de la autonómica propia.

Antes de conocer el sondeo a pie de urna, y recordando la PPestafa electoral de 2011, se me pasaron por la cabeza dos cosas: primero volví a preguntarme -de vez en cuando lo hago- qué sería en el mundo de los poderosos sin el concurso de los tontos; luego, en un ejercicio de realismo para no llevarme un chasco (las encuestas de Andorra me habían animado), fui nuevamente consciente del riesgo de sobrestimar a los españoles.

Estos pensamientos se afianzaron al día siguiente de las elecciones tras charlar con una compañera que había sido apoderada de Podemos en un colegio electoral de un barrio humilde de la periferia de Madrid. Lo que me contó es buen ejemplo de que la realidad supera muchas veces a la ficción. ¡Y menuda realidad! Estar todo el día en un colegio electoral puede proporcionar información más relevante que todo un trimestre en un máster doble de Sociología y Psicología.

Para empezar, el tipo dominicano de edad media, acompañado de su numerosa prole y vestido como si fuera al templo evangélico, que le dice solemnemente a mi compañera, pese a lucir ella un cartelón de Podemos: "¿La papeleta del señor don Mariano Rajoy, por favor?" (éste es el típico que votaría en EE.UU. a Donald Trump solo por su conservadurismo religioso, aunque en su programa figurase expresamente la expulsión de los inmigrantes latinos). A continuación, el chico de origen ecuatoriano que con amaneramiento extremo pregunta dónde está la papeleta del "guapito". ¿El guapito? "Sí, es que no he encontrado la papeleta con su foto" (hablaba de Albert Rivera, claro).

Pero no seamos injustos con la inmigración: el paisanaje nativo no es un dechado de virtudes. Al parecer, no era infrecuente el votante español de pura cepa de en torno a los 30 años que iba por primera vez a las urnas (ya había tenido, por edad, ocasiones de haberlo hecho varias veces) y no tenía ni puta idea de qué hacer. Algunos de los electores que no venían con el voto de casa cogían la papeleta sepia del Senado y la metían sin más en el sobre... ¡sin marcar las equis correspondientes! Mi compañera sospecha que incluso más de uno cogió la papeleta del Senado y la papeleta de Falange (solo por el hecho de estar justo al lado del montón de las sepias) para meterlas en sus respectivos sobres y volverse a casa muy ufano. Esto ya me parece un tanto exagerado, aunque no hay que perder de vista el analfabetismo funcional que sigue exhibiendo nuestro país. Es algo que sorprende a mucha gente que apenas ha salido de su burbuja de clase media relativamente acomodada. Pero el país real es el representado en la mili de antaño o en ese colegio electoral de anteayer, no en el estrecho círculo de amigos de la Universidad, del trabajo o de la vecindad de barrio bien.

Por si fuera poco, el apoderado del PP era un tipo que no tenía donde caerse muerto, semidependiente de la caridad pública, lo que haría las delicias del tuitero ObreroLiberal (parodia de un obrero de derechas profundamente católico y español que recoge basura de un contenedor, duerme en un cajero automático y come en Cáritas). En suma, un retrato esperpéntico que es fiel reflejo de las carencias de nuestra educación y nos hace dudar de si realmente podemos. Ojalá podamos, porque en esta maltratada España hay mucha gente que se lo merece, pero por desgracia no hay más cera que la que arde. Y hay que ser consciente de ello.